¿Os acordáis de aquel Sanyo? tenía radio FM/AM con una enorme rueda que hacía mover la barrita roja arriba y abajo del dial. Tenía dos pequeños micros para grabar en estéreo, un botón rojo de rec con el muelle flojo y 20 watios de potencia. Pero su verdadero potencial era la pletina de cassette, con auto-reverse y su despiadada capacidad de engullirse cualquier cinta a la que tuviera un mínimo aprecio.