
Me da igual lo que diga el catálogo. No pienso consentir que empapele el dormitorio con páginas de la Biblia, y mucho menos que cuelgue estos crucifijos por todo el burdel. ¡Aquí se viene a follar, no a estudiar!

Me da igual lo que diga el catálogo. No pienso consentir que empapele el dormitorio con páginas de la Biblia, y mucho menos que cuelgue estos crucifijos por todo el burdel. ¡Aquí se viene a follar, no a estudiar!