Archivo de Abril de 2010

Bernardo Cortés

Bernardo Cortés

Probablemente quiso ser cantante de copla o de rancheras, pero su voz y su físico jamás le acompañaron. Por vocación o por necesidad, decidió arrancar su carrera en solitario entre las mesas de los chiringuitos de la Barceloneta. Algunos tuvimos el honor de ver aquellas primeras actuaciones con cierta vergüenza, mientras alertábamos a nuestros padres que venía “el de la guitarra” y nos escondíamos tras el plato de paella.

Cuando la televisión se convirtió en circo y en pleno boom friki, Bernardo fue contratado como carnaza, pero al poco tiempo, consiguió que el público coreara con él canciones olvidadas como “Ovejita lucera” o “Noctámbulo (ay corazón corazón)”, que no fueron ni himnos, ni canción del verano, pero sí le dieron su momento de gloria.

Más adelante, cansado del éxito, dejó que su doble, Palomino, saltara a los escenarios enfundado en unas enormes orejas como las suyas, babeando y enfermo de narcolepsia, mientras él se dedicaba a la poesía, otra de sus grandes pasiones.

Ahora es un autor de culto que recita ante quince personas o más. Es uno de los nuestros…

Poltergeist, fenómenos extraños

Poltergeist, fenómenos extraños

Vincent van Gogh, 1853-1890. En el umbral de la eternidad, 1890

Las frases “tener que hacer algo” y “tener algo que hacer” están separadas por una crisis de ansiedad.