Archivo de mayo de 2010

Edward Wood Jr.
Ser considerado el peor director de la historia del cine ya es mucho, a otros ni siquiera les consideraron. Incluso, viendo sus películas, uno se podría preguntar si realmente han sido dirigidas por alguien.
Sus películas son una colección de errores continuados, de mezclas de géneros sin criterio, de escenarios inverosímiles y uso de imágenes de archivo innecesarias o inexplicables.
Siempre quedará la incógnita de cómo hubieran sido sus las películas si hubiesen tenido el presupuesto adecuado, o no hubiera estado obligado a terminar las escenas en plazos de tiempo imposibles, aunque lo más probable es que de algún modo u otro hubieran sido malas también.
Sin embargo, la fuerza de voluntad de Wood fue inagotable del principio al fin de sus días. Primero con imaginación, después con un poco de erotismo y finalmente con pornografía.
Su gran pecado: querer ser como Orson Welles, que había dirigido la mejor película de todos los tiempos basándose en una palabra que se gemía en una habitación solitaria.

La paternidad es una manera lenta de suicidio.

A ver lo que dura… la sanidad pública, digo, para que pueda usted seguir disfrutándola.

