Archivo de Julio de 2010

EL Corral, una Fiesta muy Bestia. ¿O no?

Yo no temo a la muerte. Temo a la vida.
El servicio de mostrador también sigue un criterio estremecedor: El cliente hace un pedido, el empleado anota la comanda en una máquina con muchos botones de colores, y esta llega a la cocina. Después de abonar el importe y tras breves minutos, el cliente puede sentarse a disfrutar del menú, no sin antes regresar al mostrador y reclamar las pajitas para sorber el refresco, exigir al menos tres bolsas más de kétchup y esputar que había pedido la hamburguesa sin queso.
Pero sin duda, la indigencia mental mayúscula que a cualquiera sobrepasa reside en los responsables del McAuto, incapaces de atender un pedido que no sea estrictamente el correspondiente a alguna de las fotos del cartel: Pedir una hamburguesa sin pepinillo puede suponer encontrarse una hamburguesa sólo con pan. Tampoco suelen tener costumbre de poner servilletas en el pedido. Omiten salsas y equivocan refrescos.

Personal de Equipo. La clave del restaurante.

